Técnicas narrativas

Superando miedos: la puntuación en los diálogos Punto, coma, raya, mayúscula, minúscula... ¡Qué lío!

Vuelvo a abrir el tenderete, de modo que ¡la sección de Técnicas narrativas vuelve a las andadas! Entre la mudanza, un país nuevo y amistades de cero no he tenido tiempo de escribir ni una sola palabra. Incluso si abro un libro en inglés todavía me extraña encontrar comillas introduciendo diálogos y signos de exclamación que solo cierran oraciones. ¡La puntuación es tan distinta! Y aun así nos empeñamos en imitarla y en no hacer caso a las reglas del español: comillas en vez de rayas, cerrar un inciso a final de párrafo que no debería, utilizar mayúsculas a tutiplén, exclamaciones solo al final de una frase… ¡La lista no se termina!

Por eso hoy he querido entrar en detalle con los diálogos, tal y como os prometí en esta entrada donde explicaba los cinco errores de un escritor novel. Aunque ya aviso de que la teoría no servirá de nada si no la ponéis en práctica escribiendo y leyendo. Echad un vistazo a cualquier libro de vuestra estantería, sea una novela o un relato. Intentad reproducir el mismo sistema de diálogos. Pero ¡cuidado! Escoged un libro relativamente actual, no sea que os tropecéis con las reglas de ortografía de Nebrija u os encontréis con símbolos que parecen sacados del mismísimo élfico.

No toméis como referencia este manuscrito comentado de La Celestina del siglo XVI, por ejemplo. Fuente.

La raya

EL-GUION-NO-ES-UNA-RAYA. Ahí, que quede claro. Me pone muy nerviosa leer diálogos introducidos con un guion (-) en vez de una raya o guion largo (—). Son signos totalmente distintos y, por lo tanto, se utilizan en distintas situaciones. Tampoco hay que confundirlos con el menos (–), que tiene una longitud intermedia entre el guion y la raya. En resumen, en orden de más corto a más largo, los signos se clasificarían en:

Guion (-)

Menos (–)

Raya (—)

Y con esta tabla comparativa de usos entre el guion y la raya espero que nunca (repito: nunca) introduzcáis un diálogo con un guion.

Guion

  • Dividir palabras a final de renglón.
  • Unir palabras.

Raya

  • Encerrar incisos.
  • Introducir diálogos.
  • Separar el nombre del diálogo en obras teatrales.
  • Enumeraciones y listas.

¿Cómo introducir una raya?

Pues muy fácil, introduciendo el comando alt+175 en el teclado o clicando en Insertar > Símbolo. Para hacerlo más fácil aún, podéis automatizar la acción cambiando el comando con el que queréis introducir la raya.

Si entráis en Insertar > Símbolo > Caracteres especiales os aparecerá esta lista.
Haced clic en Teclas y desde ahí podréis introducir un nuevo comando. Yo, por ejemplo, le tengo asignado ctrl+}.

¿Cómo añadir incisos en mitad de un diálogo?

Primero hay que asumir la realidad: la puntuación en los diálogos es difícil de controlar. Pero no imposible. En cuanto la pongáis en práctica un par de veces, seguro que la tendréis dominada al instante.

Primero hay que diferenciar qué tipo de inciso queréis añadir al diálogo. ¿Verbos dicendi (del habla)? ¿Una acción del personaje? ¿Una descripción de la escena? Principalmente para controlar las reglas de puntuación hay que saber diferenciar entre un inciso que solo se refiere al habla del personaje (decir, susurrar, murmurar, preguntar…) y otra que solo quiere detallar o describir una acción o una escena del momento.

 

Verbo dicendi

Si queremos introducir un verbo dicendi en un diálogo, lo escribiremos con minúscula inicial.

—Qué frío hace para ser verano, ¿no crees? —dijo Ramón.

—Pues salte de la nevera —respondió Ramona—. ¡Serás idiota!

Vigilad si el diálogo continúa después del inciso o no. Si es así, se cierra el inciso con otra raya y se escribe punto. Incluso si viene después de una exclamación o una interrogación, el inciso deberá escribirse en minúscula y con punto final.

 

Acción o descripción de la escena

Al contrario de los verbos dicendi, el inciso se escribirá con mayúscula inicial, ya que antes se cerrará el diálogo con un punto.

—Me gustan las fresas. —Cogió una y se la llevó a la boca—. ¿Y a ti?

—Desde que leí el relato de Alicia Gadi me gustan todavía más. —Alzó su móvil y mostró la portada de Fresas al igual que lo haría una presentadora de teletienda.

 

¿Y si el diálogo tiene que dividirse en párrafos?

En ese caso no hay ningún problema. Solamente separamos el diálogo, pero ¡cuidado! A partir del segundo párrafo, el diálogo se tiene que introducir con una comilla angular de cierre (»), no raya.

—Párrafo uno del diálogo de ejemplo.

»Segundo párrafo del diálogo de ejemplo. Se sobreentiende que este texto lo está diciendo la misma persona que estaba hablando en el párrafo anterior.

 

Quien avisa no es traidor. Así que ya no hay excusa para escribir guion en vez de raya o no saber puntuar bien un inciso. Alicia Gadi os vigila. Como dice George Orwell en 1984: «El gran hermano te vigila».

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Un comentario en “Superando miedos: la puntuación en los diálogos Punto, coma, raya, mayúscula, minúscula... ¡Qué lío!

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