Técnicas narrativas

Lleva de la mano a tu lector y lo encandilarás Te explico cómo describir y profundizar una historia

Hoy estoy enferma, así que no he escrito las mil palabras de #ProyectoGenderless que prometí en la entrada anterior. No puedo parar de estornudar, y concentrarme es una tarea muy difícil. Ni siquiera estoy segura de que vaya a escribir una entrada decente hoy, pero haré el intento. No quiero dejaros sin entrada solo porque un resfriado me lo impide. Como os prometí en Twitter, hoy toca una nueva entrada de la sección de Técnicas narrativas. Quizás está muy conectada con la novela que estoy escribiendo, porque la estoy narrando en primera persona (básicamente todo lo que escribo últimamente es en primera persona), y esta técnica está basada en este tipo de narración. Sin embargo, también puede aplicarse a la tercera persona. Dicho sea esto, he decidido bautizar a esta técnica que os contaré como: la mano.

La técnica de la mano es sencilla: consiste en explicar los sucesos a medida que el personaje va entrando en ellos. Es más claro entenderlo si doy el ejemplo de una descripción. En vez de escribir el aspecto total de una habitación desde el primer momento en que el personaje entra, es mejor describir a medida que entra. Es decir, es más sencillo para el lector llevarle de la mano a través de toda la habitación a medida que el personaje va interactuando con ella. Además, así te aseguras de escribir lo esencial y importante, lo que hace diferente a esa habitación del resto: a nadie le importa que las paredes sean lilas. Pero si es lila porque representa la salida del armario de un bisexual, pues quizás sí que merezca la pena mencionarlo. Solo hay que describir los detalles que la hagan distinta de otra habitación y que aporten algo a la trama. Es, al fin y al cabo, como si el personaje pintara de color todo lo que va tocando con la mano: describes todos los objetos con los que interactúa. Si no lo toca o no es algo exclusivo e único de esa habitación, no tiene importancia. Esto sirve, más que otra cosa, para evitar las descripciones y las narraciones superfluas.

Algo que compagina muy bien con la técnica de la mano es la profundización de personajes. Podemos aprovechar las descripciones para ahondar la caracterización. Para ese personaje, las paredes no son lilas, sino de un lila que le recuerda a su salida del armario (porque se encerró en la habitación durante horas mirando la pared y pensando en si contar su orientación sexual a sus padres). Los objetos, así como las personas, las imágenes y la música, despiertan los sentimientos y los recuerdos de los humanos. ¿Acaso no has ido a tu antiguo colegio y lo has recordado con nostalgia? Ese colegio no es un colegio cualquiera. Es el colegio en el que pasaste los mejores años de tu vida. Y quizás para otra persona es un lugar horrible, porque odiaba estudiar.

Escritores, evitad ser superfluos cuando escribís. Ahora leo los relatos que escribía de pequeña y me aterrorizo por el número de descripciones farragosas e innecesarias que hay. Es un error de novato que poco a poco, con la práctica, se va superando. Y si queréis hacer más profundos a vuestros personajes, tampoco carguéis los párrafos con simbolismos ni recuerdos. Lo ideal sería encontrar el equilibrio. Y ese equilibrio es lo que hace al maestro.

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2 comentarios en “Lleva de la mano a tu lector y lo encandilarás Te explico cómo describir y profundizar una historia

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