Técnicas narrativas

La sinestesia como técnica de escritura Y no como recurso literario

El 22 de enero de 2018 falleció Ursula K. Le Guin, maestra y revolucionaria de la ciencia ficción y la fantasía. Aunque esta entrada no tenga nada que ver con ella, me gustaría dedicarle un espacio en este blog en señal de respeto y admiración.

 

Los tags literarios son una moda, y Twitter lo sabe mejor que nadie. Hace unos días, surgió una iniciativa muy curiosa por la red: los usuarios colgaban una imagen con la que prometían hacer una confesión escritoril por cada me gusta que recibieran. Yo también quise apuntarme a la idea, y de veintiún me gustas escribí veintiuna confesiones (y no tan confesiones) en mi perfil. Una de ellas dice:

En la entrada de hoy me gustaría hablar precisamente de esto: de la sinestesia. Y no como figura literaria, sino como un recurso más “sentimental” para apelar a los lectores. Cuando escribes para un público, debes conocerlo al máximo detalle, y establecer un pacto de expectativa-realidad con él. Es decir, corresponder a los deseos del lector. El vocabulario es, posiblemente, el modo más difícil y a la vez más efectivo para conseguirlo. La clave para transmitir una sensación al lector no solo consiste en crear una buena ambientación. Gran parte de esta responsabilidad la tiene el vocabulario que se utiliza. Gabriella Literaria lo explica muy bien en su blog:

«Por extraño que parezca, el uso de cierto vocabulario crea conexiones peculiares en nuestro cerebro».

Lo que vengo a decir, pues, es que la sinestesia es un muy buen recurso para evocar cierto sentimiento al lector. Jugar con las palabras, dicho de otra manera. No todo el mundo tiene la habilidad de asociar varias sensaciones con un mismo sentido, pero la razón humana tiende a hacer dos diferenciaciones básicas: todo lo clasificamos automáticamente en bueno o malo. Y aunque en la vida no todo sea blanco o negro, siempre tendemos a decir que X es mejor o peor que Y. Por ejemplo, si hablamos de un niño en un parque y queremos transmitir esa sensación de felicidad, será mejor escoger la palabra «divertirse» que «jugar». Asociamos la primera a algo siempre positivo, mientras que «jugar» no siempre garantiza algo bueno.

La sinestesia funciona igual, pero a otro plano. En mi caso, suelo asociar las palabras a sonidos. Y no, no me refiero a los fonemas de la palabras en sí, sino a otros sonidos en particular. ¿Por qué no jugar con ello a la hora de escribir? La sinestesia puede transformar las historias en algo más allá de lo visual. Escoger las palabras adecuadas puede convertirla en pequeñas melodías. Os voy a poner un ejemplo práctico: cuando corregí #ProyectoMP, hice una lista de palabras que sonaban muy bien al oído. Entre ellas hay palabras muy dispares como «recoveco», «carcomer», «enzarzar» y «anonadado». Pero hay algunas que especialmente las asocio a onomatopeyas o a escenas con un sonido en particular:

  • Tamborilear: el sonido de unos dedos golpeando rítmicamente la mesa.
  • Traqueteo: el sonido de un tren antiguo pasando por las vías.
  • Chisporrotear: unas chispas que saltan y hacen ruido.
  • Lengüetazo: una lengua lamiendo de forma muy sonora y asquerosa.

Está claro que asocio los sonidos con el propio significado de la palabra. En este caso, relaciono el lengüetazo con algo asqueroso, así que, si pretendo transmitir esa sensación, la usaré antes que «lamer». La sinestesia es algo personal (cada persona tendrá asociaciones distintas), pero siempre se puede jugar con el ritmo de las palabras sin llegar a los límites de la prosa rítmica. La música es un lenguaje universal. O eso dicen, ¿no creéis?

Os he confesado mi mayor técnica a la hora de escribir. Ahora es el momento de que me contéis las vuestras. ¿Qué es lo que os hace únicos? Quizás asociéis las palabras con colores o con tactos… ¡O quizás vuestra técnica no tenga nada que ver con la sinestesia! Existen mil y una formas de escribir. Al fin y al cabo, la técnica es lo que caracteriza a los escritores. Y si no tienes ni idea de lo que hablo, te invito a que leas una historia tuya y que la analices con ojo crítico.

¡Hasta la próxima!

 

La imagen de la portada es el cuadro El carnaval del arlequín, de Joan Miró.

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4 comentarios en “La sinestesia como técnica de escritura Y no como recurso literario

  1. That is such a pretty way to actually explain one of writing techniques. I do not know that twitter has such interesting hashtag event (not surprising bc I don’t really active on that social media). Interesting explanation, Alicia 🙂

    1. Thank you, Ifah! I did not expect you to read this article because it is written in Spanish, so I am very grateful for it. I am even more grateful for you enjoying it. Stay tuned, because there will be more articles during the next weeks.
      Anyway, I am really active on Twitter. You should come in too! But I warn you: once you are in, you cannot get out of it. It is like a black hole (lol).

  2. Me encantaban las historias de Terramar, ahí sigue Gavilán cogiendo polvo en la estantería, habrá que “desempolvarlo”… En cuanto a mi técnica literaria (en caso que tuviese que escribir algo) se basaría en relacionar las ideas con la comida; como si se tratase de describir un plato de menú. Ejemplo fácil: “Esas nubes tan sublimes y esponjosas con el dulce aroma primaveral, rellenas de lluvia y con esa textura del algodón de azúcar”. O algo más estrambótico:
    “Llenos de densa profundidad; tus ojos son como dos caramelos de miel,
    me miran con esa dulzura y me embriagan de placer”
    (Veáse que no tengo idea alguna de escritura ni un rigor coherente).
    ¡¡Me gusta mucho tu blog; ánimos para seguir dándole al callo!!

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